AVISTAMIENTO OVNI EN LA ISLA DE PASCUA

 

El día 19 de Mayo de éste año 2007 me encontraba por segundo año consecutivo viajando a la Isla de Pascua, en medio del Océano Pacífico. Iba en compañía de otras veinte personas, la mayoría de ellos lectores de mis libros y seguidores de mis conferencias por el mundo. Todos habíamos coincidido en éste tour esotérico hacia la enigmática Isla de Rapa Nui.

Era el vuelo Lan Chile 841 que había salido de la ciudad de Santiago a las 08:30 a.m. bajo un intenso frío y neblina, y luego de cinco horas y media, debíamos de llegar a Pascua sobre las doce del día hora local (había una evidente diferencia horaria). Pues durante toda la ruta estuvo el cielo nublado con turbulencia, pero cuando ya nos aproximábamos, se despejo sobre la isla, pudiendo ver por la ventana el hermoso cráter del volcán Rano Kao, al pié del cual se encuentra el aeropuerto de Mataveri, y la única población que es Hanga Roa en ésta remota y pequeña isla.

A pesar de la gran cantidad de lluvia sin parar que había enfrentado la isla en esos días, once precisamente con intensas tormentas, el piloto aterrizó impecablemente el inmenso avión, deteniéndonos definitivamente en la terminal. Allí, al cabo de un rato se colocó la escalerilla y se abrió la puerta sintiendo rápidamente la pegada de la humedad y del calor de aquel ambiente tropical. En ese momento empezaron a bajar los turistas procedentes de diversos países, y también la gente del grupo que iba conmigo. Por diversas razones coincidió que salí de último. En la pista Ciro Echeverri de Uruguay estaba filmando el avión y al resto. El es un buen amigo, hombre de televisión y empresario vinculado al espectáculo en Montevideo.

Al verme descender me pidió un comentario y saludo a mi llegada, lo cual hice entre comentarios a algunas de las señoras amigas que se colocaron a mi lado. Cuando de pronto observé a la distancia sobre el cráter del volcán Rano Kao, un extraño objeto luminoso, ubicado a poca altura de forma oblicua, y le pedí a Ciro que lo captara en su máquina de video y le hiciera un acercamiento (zoom). Todos los que aún se encontraban a mi lado y que no se habían dirigido a recoger sus maletas se quedaron observando junto conmigo, aquel extraño objeto que hacía una serie de movimientos contra el viento, subiendo y bajando, y moviéndose a derecha e izquierda. Del grupo de los 21, nos hallábamos allí ocho, y aprovechando que se encontraban en la pista de aterrizaje dos miembros de aeronáutica del aeropuerto les consultamos sobre el objeto. Ellos no se habían dado percatado de la presencia de aquella presencia, y al hacérselos ver, de inmediato descartaron la posibilidad de que fuera un globo sonda meteorológico, y menos aún un globo turístico o un parapente, por cuanto los vientos en lo alto del volcán son traicioneros y fuertes, además de que no esta permitido sobrevolar la zona sin permiso. Asi que ellos usaron sus radios y llamaron a la torre quien confirmó la presencia del objeto, pero también su naturaleza no identificada. Como a los cinco minutos el objeto que subía y bajaba se escondió detrás del volcán, y ya no lo vimos más.

Fuimos dias más tarde al volcán y visitamos el cono donde se encuentra la aldea ceremonial de Orongo, que es una importante zona arqueológica. Pudimos apreciar en el cráter de más de un kilómetro de diámetro su naturaleza escarpada y los fuertes vientos allí reinantes. Pudimos entonces consultar con los guardaparques del Parque Nacional Rapa Nui que por coincidencia se encontraban de guardia el dìa sábado 19 en la montaña, entre ellos el experimentado Carlos Salinas, quien negó la presencia de algún objeto conocido y con autorización en la zona ese día. Con apego a la objetividad y sentido común descartamos todas las posibilidades de interpretación con respecto a la observación de aquel día.

Fue un impactante encuentro Ovni, al parecer fortuito, pero curiosamente coincidiendo que hacía un año exactamente que habíamos tenido en la isla de noche, y a pocas horas antes de marcharnos, un avistamiento anunciado, y ahora sin anuncio previo, era al llegar y de día.

Simplemente fue algo insólito…